Volando con cigüeñas 

 

Fue un dia curioso y uno de esos vuelos  magicos de mi vida.

Siempre me ha gustado el volar con las aves e intentar jugar con ellas. Aunque mas bien creo que ellas son las que juegan con migo, porque son las profesionales del vuelo.

Esto ocurrio un dia de Agosto del 2009 en Piedrahita ( Avila ). Estabamos en el despegue varios pilotos del Norte, otros tantos de la zona y Madrid. El dia estaba de viento suave o casi nulo y se iban formando alguna nubecilla que otra. Como es habitual en mi, propuse hacer un vuelo hasta el pantano de Santa Teresa al Noroeste de Piedrahita + – a unos 30 Km. de allí y terminar dándonos un baño. Nadie dijo que si, pero tampoco que no. Asi que fuimos despegando y al poco estabamos todos en el aire. Yo me sali enseguida al valle e intentar ir poco a poco hacia el pantano. Por la radio comentaba que me iba direccion pantano. Tuve momentos bajos de térmicas muy suaves y no veía a nadie que me acompañara. Cuando estaba a unos 7 Km. del pantano girando una buena térmica (unos 3m/s) me fije en un grupo de aves que estaban girando a unos 500m por debajo mía, pero mas al note. Era difícil identificarlas, era un grupo de unas 30 aves grandes y blancas por encima. Pensé que solo podían ser cigüeñas emigrando y que me gustaría girar con ellas si seguían subiendo sin continuar su viaje.

Yo seguía a lo mió ganando altura , disfrutando del paisaje y de vez en cuando mirando la situación del grupo de aves blancas. Al poco tiempo ,cuando ellas se encontraban a unos 100m por debajo mía pero mas al norte, decidí desplazarme hasta su térmica por si tenia la suerte de que quisieran girar con migo. Fue fantástico, su térmica también era muy buena , y ya estaba subiendo a 3´5 m/s otra vez. Ellas me alcanzaron en seguida ,

Verlas rodeándome a escasos 5m , tan blancas y majestuosas, tan grandes ,con esos picos tan largos y sin importarles que yo estuviera allí con ellas . No me lo podía creer lo intenso y mágico del momento. Enseguida me dejaron debajo y al mirar hacia arriba para no perderme nada de aquel instante ,me di cuenta que estábamos en las barbas de la nube a 3400m de altura y ellas iban desapareciendo poco a poco. Tuve un momento de incertidumbre porque cuando volamos en competición o con otros pilotos cerca ,tenemos prohibido el meternos en las nubes para evitar posibles accidentes , ya que la nube es una espesa niebla que no te deja ver nada. Mi decisión tenia que ser rápida al estar solo a unos 3 escasos metros de meterme en la nube, así que decidí que aunque ellas ascendieran mejor que yo, no me hubiera gustado el toparme con una de frente y mas con esos picos tan largos y puntiagudos. No sabia que volaran tan alto y menos que se metieran en las nubes , así que fue fantástico y aun no había terminado mi vuelo.

Desde esa altura alcance enseguida la cabecera del pantano y decidí recorrérmelo hacia Salamanca. Cuando estuve en la cola de este me dieron ganas de poner dirección a la city, pero no se que tengo que el agua me atrae, así que di media vuelta y regrese por el otro lado del pantano. Me acerque a contemplar el pueblo de Guijuelo porque me sonaba de los jamones que anuncian en los partidos de pelota vasca y decidí aterrizar cerca del puente para esperar si venia alguien volando, a la recogida y a la vez darme un bañito.

Al poco de aterrizar me puse en contacto por radio con Eneko ( el Golondrino ) y se puso rumbo al pantano. Llego con altura y hasta el momento fue su mejor vuelo. Ahora no hay quien le tosa. Al rato llego la Kuku a recogernos y nos dimos un merecido y agradable baño.   Fue un dia inolvidable.

—  Patxiku –